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Ceremonia 1: Abriendo el portal

Domingo 16 de octubre 10:00am

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Quisiera hablar del amor. Se ha dicho que Dios es amor, y estoy de acuerdo con esto. El amor es también un camino hacia Dios. Y la parte más importante de ese camino es recibir el amor de Dios, abrir tu corazón a Dios. Cuando abres tu corazón, siempre recibes el amor de Dios porque el amor de Dios está siempre presente. Así que el proceso real se trata de abrir tu corazón. Y es natural tener un corazón abierto. Lo que no es natural es tener el corazón cerrado. Algunas de ustedes han cerrado sus corazones porque han experimentado dolor y no sabían cómo atravesar ese dolor y mantener su corazón abierto. Tal vez experimentaste dolor cuando eras una niña muy chiquita y no recibiste ayuda de los mayores que tenían la sabiduría para guiarte en la liberación y curación del dolor. Así que te protegiste cerrando tu corazón. Algunas personas cierran sus corazones cuando son adultos. Esto también es por el dolor. Tal vez fuiste herida por alguien a quien amabas o experimentaste dolor por la pérdida de un ser querido. O tal vez pasaste por una experiencia de vida particularmente dolorosa. Y para protegerte, cierras tu corazón. Esta es una respuesta instintiva de protección. Puede que te sirva inicialmente para superar un trauma, pero si se convierte en un estado, no te sirve. Te apaga; te cierra a la vida, a tu propio corazón. El dolor realmente hace crecer tu corazón. Te profundiza, te hace más compasiva, más abierta. Es como el Gran Cañón, que se formó cuando el río desgastó la roca. El proceso sacó a relucir la belleza que antes estaba escondida, que solo estaba allí en potencia. Y así es con el dolor. Es parte del proceso de la vida. En el nivel tridimensional; nos sirve, pero no es necesariamente fácil de atravesar. Cuando pasas por el dolor y mantienes tu corazón abierto, tu capacidad de recibir amor crece y se refina, y tú te transformas. Tu capacidad de dar amor, de ser amor, se basa en tu capacidad de recibir amor. Cuando recibimos amor, naturalmente queremos dar amor. Puedes ver esto más directamente en un niño. También te cuento que si has cerrado tu corazón, tienes que hacer un trabajo de sanación para reabrir tu corazón al amor. El trabajo es siempre el mismo. Es el trabajo del sentimiento. Puede ser útil tener a alguien que te guíe en el proceso, alguien que comprenda el proceso de sentir y pueda guiarte hasta la fuente de los sentimientos, las bellas cualidades o los atributos divinos de los que emanan los sentimientos. En este momento te reconectarás con el amor de Dios, ahí radica tu sanación. Tu corazón sentimental es un regalo al mundo, eres una mujer lista para dar este regalo. Hoy conectaste con una de las medicinas más especiales, ábrete al cacao, este trabajo no lo va a hacer nadie por ti, hazlo tu, estás aquí, estás acompañada por un grupo de mujeres que te entiende; pero no solo estás acompañada, también estas sostenida. Dejate escuchar la guia, dejate sentir, ábrete a tu proceso y entrégate. Aparecerá miedo, aparecerán dudas, aparecerán resistencias; pero yo confio en ti. Yo confío en que estás lista para atravesarlo.

 

Confío en que estas lista para atravesarlo 

Yo soy,

Mara Magdalena. 

¡Magia eres tú!